martes, 5 de mayo de 2009

TRANSMISIÓN DE LA BIBLIA

TRANSMISIÓN DE LA BIBLIA

Entre el tiempo que fue escrita la Biblia y nuestros días, han pasado muchos siglos, y surgen preguntas: ¿Cómo se formó la Biblia y cómo ha llegado a nosotros?
Sin duda la primera forma en que fue transmitida la Palabra de Dios fue por tradición oral. Es decir, contándola de padres a hijos, sabemos que en la antigüedad era muy usual que las composiciones literarias se aprendieran de memoria y que se transmitieran así de padres a hijos. Dios mandó a su pueblo que aprendiera sus palabras y las enseñara a sus hijos (Dt. 6:6-9) pero como la tradición oral tiende a olvidarse o degenerarse fue necesario que la Palabra de Dios quedara escrita, por ello el Señor eligió a quienes deberían escribirla y dar con ello testimonio inalterable de los Mandatos Divinos. Así se inicia la transmisión escrita.

Como las distintas partes de las Sagradas Escrituras tuvieron su origen en diferentes lugares y épocas, es probable que al principio existieran en forma aislada. Aunque cada autor escribió sabiendo que era inspirado por Dios, es probable que no pensara que sus escritos deberían formar una colección y un solo libro, esto sucedió por la gracia de Dios; cuando los hombres sintieron la necesidad de hacer una colección autorizada. Desde épocas muy remotas los judíos tenían una clara idea de sus libros inspirados y los profanos, ya que había una regIa que decía: ''Solo los libros inspirados deben salvarse en caso de incendio en día sábado “.

Antes de la cautividad no encontramos una colección oficial, es cierto que Moisés ordenó que el "Libro de la Ley" (que incluía los cinco libros que él mismo escribió, llamados Pentateuco), fuese colocado al lado del Arca de la Alianza (Dt. 31:26). Más tarde le fueron agregados los escritos de Josué (Jos. 24:26). El Libro de la Ley se menciona en 2 Reyes 22:8 e Isaías menciona el ''Libro de Jehová", que parece ser una colección de profecías (Is. 34:16).

Después del cautiverio al regreso a su patria, se despertó en los judíos un sentimiento de nacionalidad y religiosidad que los llevo a querer conocer sus orígenes, su historia, sus leyes y los mandatos que Dios había dado a su pueblo; de aquí resulto el interés en la colección y conservación de los escritos religiosos. Según la tradición judía, Esdras, a quien se le conocía como el hábil escriba de la ley de Moisés (Esd. 7:6), nombró a un grupo de sabios eruditos judíos; grupo al que se le llamo Gran Sinagoga para que reuniera en un solo libro todos los escritos sagrados. Después de la muerte de Esdras, parece que ese colegio de eruditos continuó coleccionado los escritos hasta concluir con la profecía de Malaquías, conocida entre los judíos, como el Sello de la Profecía.

En esta forma quedó concluido el Antiguo Testamento, como mención histórica cabe asentar que el catalogo completo del Antiguo Testamento fue encontrado en un manuscrito judío que data del año 130 antes de Cristo, luego Filón que vivió del año 20 antes de Cristo al 40 después de Cristo menciona los libros de sus escritos. Después Flavio Josefa, el célebre historiador judío quien vivió entre los años 35 y 100 de nuestra era, los llamó Divinos y añade que después de Malaquías no había ya ningún libro inspirado y que nadie se ha atrevido a agregarle ni a quitarle nada, ni hace ningún cambio en ellos.

A partir de la era cristiana, la iglesia primitiva contaba solo con el Antiguo Testamento, pero su rápido crecimiento, tanto en número de creyentes como en distancia, requirió que para evitar deformaciones, los apóstoles escribieron la vida y obra del Señor Jesucristo; así aparecen los evangelios, luego se agregó la historia del movimiento misionero. Al paso que el número de creyentes y de iglesias iban en aumento, las exigencias de su instrucción y disciplina dieron lugar a las Cartas o Epístolas que eran dirigidas de los apóstoles a las congregaciones. Finalmente cuando el Señor entregó a Juan su profecía de Apocalipsis para mostrar las cosas que serian después, quedó completo el Nuevo Testamento.

Al conjunto de libros que merecen ser considerados como inspirados se les ha dado el nombre de CANON, esta palabra se deriva de una voz griega que significa “caña”, de aquí tomo el significado de una vara de medir o regla; por ello, al referirnos al catalogo general de los libros de la biblia, los llamamos “Canon”; así decimos: el Canon de la biblia consta de 66 libros. Por extensión a los libros no inspirados y que consideramos que no son las palabras de Dios, seria libros no canónicos. Los 66 libros que forman la biblia, son todo el Canon completo, al que no falta ni sobra nada, el la palabra de Dios. Esta afirmación la hacemos porque nos parece que Dios, quien cuido de preservar del error a aquellos que escribieron los libros, no podía permitir que algún libro que Él había inspirado, se extraviara.

4 comentarios:

  1. Bendiciones. Le felicito por su blog, esta muy bueno. Dios les bendiga.

    ResponderEliminar
  2. Es muy importante que se publiquen estos blog, y otros mas que arrogen luz sobre las sagradas escritura para que miles puedan conocer a Cristo y puedan obtener muchas respuestas a preguntas sin contestar acerca de la veracidad de la biblia. bendiciones para todos.

    ResponderEliminar
  3. Bendiciones, y sigan adelante con esta importante enseñanza

    ResponderEliminar
  4. Muchas bendiciones por su blog, les comparto mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com
    DOY MI TESTIMONIO DE SANIDAD DE CANCER INVASIVO PARA LA GLORIA DE DIOS.

    ResponderEliminar